Hola a todos.
Hoy os presento un lugar más del civitates orbis terrarum: el antro de la Sibila de Cumas.
El civitates orbis terrarum es un antiguo atlas de ciudades editado por Abraham Ortellius y publicado en latín en varios tomos con diferentes nombres.
He transcrito y traducido cada texto latino. La traducción de cada uno está debajo de su transcripción correspondiente.
https://archive.org/details/hin-wel-all-00000036-001/page/n249/mode/1up
A CUMIS nobilissima et antiquissima quondam Campaniae urbe, ad Auernum Lacum proficiscentes, Sibyllae cauernam, ut vocant, obuiam habent. Antrum est, opere non minus admirabili, quàm sumptuoso, in Saxum effossum, de quo ita, venusta narratione Leander. Ego, cumà C. N. M. D.XXVI. primum, et post decimum iterum ad haec loca deuenissem,cuncta sigillatim inspiciendi, cognoscendió, studio du. Eus, allumptis comitibus duobus, qui secessus omnes exactae tenebant, per sinum Baianum et Puteolanum, ubi multa conspiciuntur admiranda, (veluti quoque circa Mare Mortuum, ut nunc vocant)ad lacum Auernum, poetis celebratissimum, itemque multis nominibus memorabilem, rate deferri volui, breuiterque; referam, quae viderim. Primùm in eam partem montis, circa lacum egressi, que inter Septentrionem et Occasum iacet, de qua Virgilius, Facilis descensus Auerni, ad medinim vepreti, quod ibi est, aut paulò inferius, inter dumos, et urticas, antrum exiguum, instar aditus sepulchri collapsi reperimus. In id ingressi, per ruinas operum aliquandiu procedentes, viam elegantem in saxum excauatam, latitudine pedum X. altam XX. in longum D. extentam, vidimus:et quantum coniectura licet allequi,cùm obstructa muro sit, ulterius olim ad Baias procedebat. Hanc eam esse crediderim, quam Strabo scribit, Coccçium fecisse, qua Cumis, et ab auerno, Baias commeabatur. ad 450.pedem ostiolum in ea cernitur altum pedes 5.latum 3.per quod eiusdem mensurae via, in saxum excisa, longitudinis ped. 80.proceditur. ad eius finem, dextra perbel lum est conclave, longum ped. 14.altum 12.latum 8. Intus exaduersü ingressui iuxta parieté, saxum à pauimento eleuatů, inflar exigui tori est. penetrale hoc olim, uti etiamnum ex parte cernitur, magnificentissimae perfectum ornatumeii fuit: summa testudo file attico, cum auri notis depicta:parietes Zophoris distincti, ex margaritarum conchis, et coralio compositis, infra Zophoros usque ad imum solum, operetellellato ex gemmis, itemque coralio, et margaritarum conchisinducti erant, cuius operis etiamnum aliqua signa conspiciuntur, non minori sumptu, quàm artificio quondam facti. Vulgo fama est, hanc Sibyliae Cumeae habitationem fuisse. ad Iquam introitus eius conclauis, codem in pariete, quędam alia portula cernitur, paulò latior altiorque, per quam ad cryptam aliam latitudinis ped. 6. longitudinis 25. via lata ped alta totidem, sed longa 40. ducit. Inde tum via breui, et perangusta, sed altitudinis pedes 4. in quandam cryptoporticum, altam, pedes 8. latam 10. longam 24. deuenitur, quędirečio propemodum in alterius medium definit, altę ped. 20. latae 6. longx 42. Gontra eius introitum, angustum item in laxo excauatum facellum est, latitudine ped, ro, longitudine 6.altitudine totidem, ad cuius introitum in eodem pariete, dextra, alterum conspicitur, latum ped.9 longum et altum ut superius. Huius in medio lacufculus aquç est, locusque tanta vi caloris eftuat, ut sudorem nemini non excutiat intranti. Qui recellus hos tenent, Sibyllam aiuntinibi votis operam dare consueuisse: mibi tamen sudatorium verius fuisse videtur. Hucusque à primo ingressu, qui lacum Auernum spectat, nullum omninò spiraculum est, sed obscurae cauerna, perpetuae, in saxum excisae, per quas absque lucerna commeari nequit: et si quis ingrederetur aliter, cuadere profectò haud posset, uti cuidam accidisse constat, per cuius ossa nobis in ijs angustiis necessario fuit incedendum. Priùs etiam exitus in sine nullus patebat, sed ad ossium, quo introibatur, retro erat commeandum.quod et prima vice nobis usu venit nunc etiam auulfa montis parte, versus Baias, antrum apertum est angustum per quod, non tamen praeter difficultatem, egredi licet: ut manifesto appareat, hac olim via subterranea, Baias ab Auerno commeari solitum. Res est equidem admirationis plena, qua ratione tot cuniculi cryptaeque ferro potuerint excidi, silexque caesus egeri, cum praeter ullum spiraculum, in tenebris opus omne paratum sit. Utcunque aut Cymmeriorum habitationes, autantiquorum vatum adyta, vel antrum Sibyllae, vel quiduis denique fuisse dicamus, certae res est cum arte sumptuque tum raritate mirabilis. Enimuerò non malè puto conijciemus hic olim Sibyllae Cumae sedem fuisse, quòd id à Virgilio probari videatur, cum inquit: Excisum Euboice latus in gens rupis in antrum,
Desde Cumas, la ciudad más noble y antigua de Campania, partieron hacia el lago Auren, y llegaron a la cueva de la Sibila, como la llaman. Es una cueva excavada en la roca con una obra tan admirable como suntuosa, de la que Leandro habla en una encantadora narración. Yo, cuando llegué por primera vez a estos lugares en el año 26, y de nuevo después del 10, con el deseo de inspeccionar, conocer y ver todo en detalle, pedí que me llevaran en barco a través del Golfo de Bayas y Puteoli, donde hay muchas cosas admirables (así como alrededor del Mar Muerto, como lo llaman ahora), hasta el lago Averno, muy celebrado por los poetas y también memorable por muchos nombres, y relataré brevemente lo que vi. Primero, al dirigirnos a esa parte de la montaña, cerca del lago, que se encuentra entre el norte y el oeste, de la cual Virgilio, en su Fácil Descenso desde Averno, en medio de las zarzas, que está allí, o un poco más abajo, entre los arbustos y las ortigas, encontramos una pequeña cueva, como la entrada a una tumba derruida. Al entrar, y avanzar un rato entre las ruinas de las obras, vimos un elegante camino excavado en la roca, de 3 metros de ancho, 6 metros de alto y 3 metros de largo. Según algunas conjeturas, al estar bloqueado por un muro, en su día conducía a Baias. Creo que este es el que Estrabón escribe que construyó Cocceyo, por el que solía ir de Cumas y de Auerno a Baias. A 137 metros se ve una pequeña puerta, de 1,5 metros de alto y 0,9 metros de ancho, por la que pasa un camino del mismo tamaño, excavado en la roca, de 24 metros de largo. Al final, a la derecha, se encuentra una cámara muy hermosa, de 4,2 metros de largo y 3,6 metros de ancho. En el interior, frente a la entrada, junto a la pared, una piedra elevada del suelo alberga una pequeña cama. Esta cámara fue en su día, como aún se puede apreciar en parte, una decoración magnífica y perfecta: la parte superior era un ático en forma de concha de tortuga, pintado con marcas de oro; las paredes se distinguían por un Zóforo, compuesto de conchas de perla y coral; debajo del Zóforo, hasta el piso inferior, estaba decorado con un trabajo de gemas, coral y conchas de perla, algunos rastros de cuyo trabajo aún son visibles, no menos costoso que la artesanía realizada en su día. Se rumorea que esta fue la residencia de la Sibila de Cumas. A la entrada de esta cámara, hay una repisa en la pared, y se ve otra puerta, un poco más ancha y alta, a través de la cual se accede a otra cripta de 3 metros de ancho. Un camino de 6 metros de largo por 25 de ancho, otros tantos de alto, pero de 40 de largo, conduce. Desde allí, un camino corto y angosto, pero de 4. pies de altura, conduce a un cierto criptopórtico, alto, de 8. pies de ancho 10. de largo 24. que casi define el medio del otro, alto 20. de ancho 6. de largo x 42. En su entrada, un estrecho también excavado en la pared suelta es un pequeño sendero, de 1.5 pies de ancho, 6. de largo otros tantos. En la entrada a la cual en la misma pared, a la derecha, se ve otro, de 9 pies de ancho largo y alto como el anterior. En medio de este hay un pequeño lago de agua, y el lugar exuda tal calor que no sacude el sudor de nadie que entra. Los que guardan estos secretos, dicen que la Sibila solía dar trabajo a las oraciones de los auxiliares: pero parece haber sido una máquina de sudor más verdaderamente. Hasta este punto, desde la primera entrada, que da al lago Auernus, no hay respiradero alguno, sino cuevas oscuras, perpetuas, excavadas en la roca, por las que es imposible pasar sin una lámpara. Si alguien entrara de otra manera, difícilmente podría avanzar, como se sabe que le ocurrió a alguien, por cuyos huesos tuvimos que pasar en esos estrechos lugares. Anteriormente, no había salida a la cueva, sino que tuvimos que regresar a los huesos por los que entramos. Como también ocurrió la primera vez, ahora también en la ladera inferior de la montaña, hacia Baias, se abre una estrecha cueva, por la que es posible salir, aunque no sin dificultad: así que es evidente que Baias se usaba antiguamente para pasar desde Auernus por este camino subterráneo. Es realmente admirable cómo tantos túneles y criptas pudieron excavarse con hierro y martillarse con pedernal, cuando, salvo cualquier respiradero, todo el trabajo se preparaba en la oscuridad. Ya sea que digamos que fue la morada de los cimerios, la morada de los antiguos profetas, la cueva de la Sibila, o lo que sea, lo cierto es que fue una maravilla por su arte, su precio y su rareza. En particular, creo que no es erróneo suponer que esta fue en su día la sede de la Sibila de Cumas, ya que Virgilio parece demostrarlo cuando dice: «Excavada en el lado eubeo, en la gens de los acantilados de la cueva,
LACVS ANIANV
ANIANVS Lacus, hodie, Lago Sudatorio, Aqua est, Puteolis vicina, undique; ripis altissimis, instar amphitheatri conclusa. Fundű in ea deprehendi haud posse, Bocatius testis est:nihil praeter ranas quicquam generat. Ad Septentrionem praecelfam habet rupem toto saxo vellitam, ex qua primo vere tot serpentium conuoluti globi decidunt, et in aquas magno cum impetu prouoluuntur, vtabſque vehementiadmiratione spectari nequeant. Earum in stagno, quanquä summa frequentia delabantur, nullam omninò con spici, acne signum quidem aliquod, postquam aquas subiére, locorum accolae confirmant.
El lago ANIANVS (Agnano), hoy Lago Sudatorio, es agua, cerca
de Puteoli, por todos lados; rodeado por altísimos bancos, como un anfiteatro.
Es imposible detectar un fondo, como lo demuestra Bocaccio: solo produce ranas.
Al norte, tiene un acantilado pre-elevación cubierto completamente de roca,
desde el cual, a principios de la primavera, caen tantos grupos de serpientes
enroscadas, arrojadas a las aguas con gran fuerza, que es imposible
contemplarlas con vehemencia y admiración. Aunque caen al estanque en grandes cantidades,
no hay rastro alguno de ellas, de hecho, alguna señal, después de entrar en las
aguas, según confirman los habitantes del lugar.
CHARONEÆ SCROBES.
SPIRACULA, in tractu Puteolano sunt, alii, Charoneas scrobes vocant, mortiferum spiritum exhalantes, Buco velenoso, nuncupat Leander in sua Italia, quod, antrum venenosum interpretatur, Scrobs est in rupem modicè excauata, nec lata, profundaue multum, posito signo, praemunita, ne quis eò proprius accedat, quòd exanimati repentè concidant ultra procedentes, ut inieétis saepè ani. malibus compertum fuit.Collapsum tamen intus animal, si protinus educatur, aspergine ex stagno aquae, vitales spiritus recuperat: sed auxilium ea in re, vel quauis alia, nullum est, si commoretur plusculum. Accolae Carolum VIII. Galliae Regem, cum Alfonsum Arragonium regno Neapolitano pepulisset, asinum iniici iussisse narrant, qui et statim expirauerit.
SPIRÁCULA, en la zona de Puteoli, otros
la llaman Charonea scrobes, exhalando un espíritu mortal. Leandro la llama Buco
velenoso en su obra Italia, interpretada como cueva venenosa, es una cueva
ligeramente excavada en la roca, no muy ancha ni profunda, con un cartel
colocado, vigilada con antelación para que nadie cerca se acerque, porque se
desploman repentinamente, desmayándose, como suele ocurrir cuando se les
inyecta el ano. Se ha comprobado en casos de maldad. Sin embargo, si el
animal se desploma en su interior, si se le saca inmediatamente, un chorro de
agua de un estanque le devuelve el aliento vital; pero no sirve de nada en ese
caso, ni en ningún otro, si persiste un poco más. Los Accoli cuentan que Carlos
VIII, rey de Francia, tras expulsar a Alfonso de Aragón del reino de Nápoles,
ordenó arrojar un burro, que murió inmediatamente.
SVDATORIVM S. GERMANI.
THERMAE Anianae, vulgo Sudatorio, siue le fumarole ad lacum Anianum in sinu Puteolano reperiuntur. Cellae quaedam sunt, concamerate teltudine, quarum solum, magna frequentia calidos emittit vapores, adeò, ut absque vestibus intranti, repentè sudor excutiatur, unde sudatoria quoque nominantur. Humores crudos euacuant, corpus universum alleuant, langui dos reficiunt, ilia sanant, intestina ulcera deficcant, et podagricis vehementer auxiliantur. Dominus Germanum Campanorum antistitem animam Pascasii Cardinalis hic inuenisse, Dominus Gregorius in Dialogis commemorat, unde et Sudatorium sancti Germani cognominatur.
S7
Las termas de Aniano, comúnmente conocidas como sudatorios o fumarolas, se encuentran en el lago Aniano, en el golfo de Puteoli. Son cámaras abovedadas, cuya base emite vapores calientes con gran frecuencia, de modo que si uno entra sin ropa, queda repentinamente cubierto de sudor; de ahí que también se les llame sudatorios. Evacúan los humores irritados, alivian el cuerpo, refrescan a los débiles, sanan los intestinos, curan las úlceras intestinales y son de gran ayuda para los gotosos. Don Gregorio menciona en sus Diálogos que Don Germano, arzobispo de Campania, encontró aquí el alma del cardenal Pascasio, de ahí que también se le llame el Sudatorio de San Germano.








.jpg)












